Ayer no pude poner nada y hoy no estoy mara echar cohetes, así que os minirreseño uno de mis juegos viejos pochos que no lo es menos aunque tenga la peculiaridad de llevar un sintetizador de voz. En concreto uso uno que vino con Microhobby. Me molaba la idea de que el Cobras’ Arc te fuera contando todo lo que se veía en pantalla y lo puse en una de mis aventuras multi-opción bananeras de la época. El resultado fue este juegapio extravagante y, en general, tela de pocho.
La próxima “conversacional” que voy a poner es más interesante porque tiene gráficos vectoriales y es un poco guarrindonguinga. Pero como aún tengo que arreglarle unas cosas (perdí algunos bloques en la cinta mega-gastada y los tengo que reponer o rehacer, ya os contaré…) os tenéis que conformar con este microbodriete.